Hacer una ruta por la ciudad consiste principalmente en mantener la calma
Conducir transporte público parece sencillo desde la acera. Parar, abrir la puerta, cerrar la puerta, seguir adelante. Después de unas semanas en una ruta real, te das cuenta de que el horario es solo la mitad del trabajo. Estás pendiente de los espejos, el espacio en el bordillo, las bicicletas, los cochecitos, las sillas de ruedas, la gente que intenta cruzar tres carriles y el reloj, todo al…