Hacer recorridos corriendo me hizo respetar el reloj
Las operaciones turísticas parecen sencillas hasta que eres tú quien tiene el horario en sus manos. El autobús llega tarde, un huésped olvidó su medicación en el hotel, el restaurante quiere al grupo diez minutos antes y el guía todavía está tratando de mantener a todos sonriendo. Aprendí a añadir tiempo extra a todo y a nunca confiar en un plan que parece perfecto sobre el papel. Las paradas…