Trabajar en la sucursal me enseñó a reducir la velocidad antes de que la fila se alargue
Al trabajar en sucursales bancarias, la presión siempre es la fila. Una vez que hay tres personas esperando, cada pequeña tarea parece tener que hacerse más rápido. Ahí es cuando suelen ocurrir los errores: se selecciona la cuenta equivocada, se apresura la verificación de identidad, se cuenta el efectivo dos veces porque nadie confía en el primer número. El hábito que más me ayudó fue decir el…